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sábado, 25 de junio de 2011

UNIVERSO SIN DIOSES



Foto: Pedro Taracena Gil

Cada día creo más que la muerte del cuerpo solo extingue la existencia en el plano material. Intuyo que el Universo (sin Dioses) funciona con engranajes de sincronismo a nivel de partículas subatómicas. Luego tengo fe en que todo está conectado, y que la felicidad es solo un estado espiritual al que todos somos capaces de acceder. Como consecuencia, apoyo la telepatía y el envió remoto de energía positiva. Revitalizo así la convicción de que la amistad y el amor son las únicas energías radiantes colmadoras de riqueza y plenitud. Y las solas herramientas capaces de sanar la más oscura de las fuerzas negativas. Estoy leyendo un libro del filosofo Hindu Depack Chopra. Es sobre física cuántica y la interrelación cósmica de todo ser viviente o inerte.
Es curioso reflexionar que cada una de nuestros trillones de células, que cumplen por si solas billones de ciclos ordenados, poseen una sabiduría independiente para crear armonía somática desde nuestra concepción. A su vez estas, están compuestas de átomos, los cuales están rodeados de electrones flotantes, que se componen de partículas subatómicas. Al final, estas partículas, son movidas por una energía en forma de hondas que desconocemos, pero las cuales, probadamente a nivel científico, están interrelacionadas con cualquier materia viva o inerte. El impulso de una, activa el de la más cercana formando un ciclo infinito en cadena. Sincronicidad es su definición. Lo cual prueba que nuestras decisiones anímicas y las materiales, provocan reacciones imperceptibles en toda materia a nuestro alrededor. Somos creadores de nuestros pensamientos y estos a su vez, deciden eventos. Una fórmula para explicar que nuestra conciencia, desencadena acontecimientos desde el puro nivel anímico o inmaterial. No puedo hablar de esto prácticamente con nadie. O se ríen, o me toleran con benevolencia. Da igual. Sumergidos en un cerco de autosatisfacción material y ego. Pero el caso es que empecé a investigar el tema sobre lo publicado y en mi mente. Apenas hace dos años. Curiosamente, a lo largo de este ciclo, me he ido desprendiendo de una endémica epidermis física compuesta de miedo, dudas, incertidumbre, o autoincriminación. Y he logrado exitosamente verme al revés de lo impuesto por nuestras culturas occidentales, empachadas estas de falso éxito material como panacea para la felicidad, o de autorecriminaciones personales por la incapacidad de alcanzar los resultados esculpidos en piedra por sociedades y estructuras culturales de raíces Calvinistas: el éxito material es tan positivo como necesario. ¡Y a Dios le agrada! O sea, que a Santa Teresa, San Francisco de Asís, o Gandhi les pueden dar por detrás... Perdón, pero personalmente creo más en subirme al tren de los tres místicos. Mis valores fundamentales actuales reposan en la compasión, la entrega, y la búsqueda de la plenitud espiritual. No son solo palabras. Son un credo personal que reviso y aplico a diario. Me he quitado una losa de encima comprendiendo que no soy un cuerpo con una posible alma, sino un ser espiritual dotado de cuerpo material. Por eso no temo nada ni a nadie porque ya he ido a través de la muerte. Y la he aceptado serenamente.Cuando me perdieron en un quirófano del Sur de Florida con las tripas fuera, de pronto se apago todo. Alguien asombrosamente hábil hizo que volviera a latir el pulso. En realidad no se siente nada ni se ve ningún túnel de luz. Inconscientemente recuerdo solo un vacio insondable. Luego me desperté en una habitación con tubos insertados en cada orificio de mi cuerpo flotando sobre una nube de morfina. En la misma habitación había también una ventana y alguien muriéndose a mi lado. Comprendí que se me había brindado una nueva oportunidad. Desde entonces, reflexionando periódicamente sobre ello, he pasado por una larga transición cuyo propósito no debe ser otro que el entendimiento de mi parte espiritual, y la consecución de la felicidad compartida con todo y todos los que así lo entiendan o incluso lo nieguen.
Carlos
California

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