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miércoles, 24 de junio de 2015

¡Salve, Príapo, santo, padre del mundo!



HIMNO A PRÍAPO


Salve, Príapo, santo, padre del mundo,
salve, dame la florida juventud,
dame que a los chicos y chicas buenos
complazca con un falo procaz,
y que con juegos y diversiones frecuentes
disipe las preocupaciones que dañan el ánimo;
que no tema demasiado la pesada vejez,
que no sea angustiado por el pavor de la mísera muerte
que lleva a las moradas odiosas del Averno,
donde las fábulas que el Rey aprisiona a los Manes,
donde los hados niegan regresar a alguno.
Salve, Príapo, santo, padre, salve.

Venid juntas todas cuantas sois,
muchachas que veneráis el bosque sagrado,
muchachas que veneráis las aguas sagradas,
venid cuantas sois,
y con dulce voz decid al bello Príapo:
Salve, Príapo, santo, padre del mundo.
Besad el sexo,
después ceñid bien el falo con mil coronas olorosas,
y de nuevo decidle todas:
Salve, Príapo, santo, padre del mundo.
Porque alejando a los malos hombres cruentos,
él os permite ir por las selvas
y por los sombríos silencios incruentos,
y él aleja de las fuentes a los malvados
que con infame pie pasan los arroyos sagrados,
y los hacen turbulentos,
y que se lavan las manos y antes no os invocan
con mucha plegaria, diosas muchachas.
Decid todas: Oh Príapo fecundo, sé propicio,
salve, Príapo, santo, padre, salve.

Oh Príapo, potente amigo, salve.
Ya sea que desees ser llamado genitor y autor
del mundo, o naturaleza misma, y Pan, salve.
Porque con tu vigor es concebido
lo que llena el suelo, el aire y el mar.
Así pues, salve, Príapo, salve, santo.
El mismo Júpiter, si tú quieres,
pone a otro lado los violentos rayos,
y deseoso deja sus lucientes sedes.
La buena Venus, el férvido Cupido,
la Gracia, y (sus) hermanas gemelas te veneran,
y Lyaeo, el dador de alegría.
Porque sin ti Venus no es apreciada,
las Gracias, Cupido, Baco, sin atractivo.
Oh Príapo, potente amigo, salve.
Te invocan con plegaria las vírgenes púdicas,
para que desates el cinto largo tiempo atado.
Y la casada te invoca para que el miembro del marido
esté con frecuencia erecto y siempre potente.
Salve, Príapo, santo, padre, salve.



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